Ella se acercó a él mientras escribía en el ordenador. Leyó,
“No te quiero”, ella le borró el
“No”, y él siguió escribiendo
“Te quiero dejar”, y ella añadió
“ Te quiero dejar satisfecha”. Luego, él tecleó
“ Te quiero dejar satisfecha, por eso me voy”, y ella añadió
“Te quiero dejar satisfecha, por eso me voy a comprarte el cielo”. Él dejó de escribir y puso cara de despedida, pero ella puso los dedos en las comisuras de sus labios y estiró hasta dibujarle una sonrisa en la cara. Luego el elevó las cejas y ella le sopló en el ojo un te quiero. Y aquí ... pero ella siguió soplando y dejó este cuento sin final.